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jueves, 29 de abril de 2010

FCB 1 - FC Internazionale 0 (UEFA Champions League, Semifinales, vuelta, 28-4-2010)



28-4-2010

UEFA Champions League, Semifinal, vuelta

FCB 1 – INT 0

Visto está que Europa no desea continuidades. La alternancia es ley desde que la UEFA decidió este atractivo formato, y ni el considerado mejor equipo de la Historia ha podido romper el maleficio. Un sortilegio en el que ha intervenido no sólo la alta exigencia que supone un doblete, sino también dos arbitrajes sospechosos. Uno claramente adverso, y otro marcadamente timorato.

Y es hora de dejar bien sentado que, como siempre, en el fútbol, como en cualquier otro azar, se acaba imponiendo la lógica de los grandes números, y aunque durante el año 2009 el arte superara a la pizarra y a la especulación, este suceso no puede tenerse más que como una anomalía. Son muchos los años en los que el futbol ha decidido evolucionar en una dirección muy diferente a la que asumió este FCB de Guardiola. La bella Holanda de Cruyjff y Michells sucumbió ante la disciplina cartesiana de Shoen y Breitner en 1974, como veinte años antes lo hiciera la prodigiosa Hungría de Puskas y Koksis contra otros alemanes menos conocidos. En pocas ocasiones el favor de los dioses del fútbol ha premiado a los más hermosos. Las veces que lo ha hecho es cuando el futbol ha trascendido como fenómeno de masas. Ahí quedará para siempre el Brasil que se coronó en el Azteca en el verano de 1970, el Ajax de Johan en Wembley un año después y, por supuesto, el FC Barcelona de Roma en el ejercicio pasado.

El partido de hoy claro está que se perdió siete días antes. Benquerenças y Mourinhos aparte, el equipo debió tomar conciencia de las circunstancias con ese cero uno en el Meazza, pero, fiel a su estilo, decidió resolver allí. La suerte no favorece siempre al apuesto, como en Stanford Bridge, y la sucesión de desgracias en Milán determinó un choque sencillo de plantear para el rival. Hoy el Inter, atrancado en sus fortines, podía sin rubor alegar su único argumento frente a un enemigo mucho más poderoso. Ellos inventaron el catenaccio y desde entonces a él le deben éxitos y desgracias. Esta vez pudieron saborear de lo primero.

Guardiola sorprendió nuevamente con un ardid táctico. Milito deambulaba por banda, dejando a Touré la responsabilidad de servir el central con el divino Piqué –el mejor central del mundo-. El de Santpedor pensaba en un partido que podría ser de ida y vuelta, pero que, sobre todo, se iba a disputar en los tres cuartos del visitante. Sin embargo, desde el inicio quedó bien a las claras que el plan de Mou no era otro que el de dejar pasar los minutos. Fijó dos muros separados por escasos diez metros, colocando su punto de apoyo a poca distancia de Julio César.

Con este planteamiento la posesión estaba asegurada, pero también el riesgo que caer en un improductivo juego horizontal. El FCB no disparaba por temor a provocar un contragolpe, limitando su apuesta al desplazamiento a la búsqueda de la superioridad por banda. Pero nada. En ningún momento fue posible desbordar por fuera, y los escasos centros que salían de los cantos iban pasados o simplemente se estrellaban en los solventes centrales "italianos". El partido seguía un guión propio para el FCBarcelona, y más aún tras la expulsión del errático Motta, pero cada vez era más evidente que se echaba de menos a algún héroe.

El gol podría surgir en un desmarque de ruptura, pero con tan poco espacio entre líneas, aun pudiéndose colocar un balón en la zona de peligro, el delantero no remataría con comodidad. El disparo desde fuera del área, que se ensayó más bien al final, era casi impracticable, y el juego directo, pese a la presencia de Ibra, resultaba la alternativa menos fiable, daba la experiencia de Chivu, Samuel y Lucio. Por lo tanto, el Estadi se encomendaba a su Messias y lamentaba la ausencia de Iniesta, dos hombres acostumbrados a revolver entre la multitud y desarmar costuras.

Con un Inter resuelto a morir sin salir de su campo, la primera parte no reportó mayores novedades, más allá del disparo de Messi en uno de sus lances característicos –progresión de fuera adentro- que sacó Julio César con la punta de los dedos. Ya era el minuto 31. Antes Pedro había rematado fuera por poco empalando un centro desde la banda.

La segunda parte supuso una continuación literal de lo visto en la primera, con un Inter cada vez más seguro de sus rácanos argumentos. Pep vio que no había razones para preocuparse por el ataque rival y puso a sus hombres en zafarrancho. Víctor fijó su residencia en el centro del campo y Piqué comenzó a asumir protagonismo hasta el punto de que, por momentos, pareció que era el único jugador sobre el campo. Los cambios demostraron la confianza del míster en sus delanteros más jóvenes, irrumpiendo Bojan y Jeffren a cambio de un inquietante Ibrahimovic y un desocupado Sergio. Sólo a partir de la entrada de estos hombres surgieron las oportunidades que podían haber propiciado la remontada.

La primera es de Bojan, que remató con picardía cuando posiblemente hubiera bastado voluntad. Su cabezazo en desmarque salió picado al segundo palo con Julio César superado y en estatua. Era el 82’. Sólo faltaba un minuto para que el hombre del partido, el futbolista más imprevisible del equipo, resolviera con la autoridad de un ariete una asistencia al hueco de Xavi. Piqué bordeó seguramente el fuera de juego, quizá habilitado por Sulley Muntari, y echó el freno de mano para deshacerse de Julio César e Iván Córdoba. Derrotados en la lona sus oponentes, desplazó con tranquilidad al arco. Quedaban diez minutos y el Inter sólo podía seguir fiando la supervivencia a su solvencia defensiva.

Hasta el 88 no volvió a rondar el peligro con mayúsculas. Messi y Xavi decidieron que había llegado el momento de probar el disparo lejano y obligaron a Julio César a buscar las esquinas. No hubo segunda jugada ya que los despejes fueron sabios y evitaron realojar la pelota en el área. Ya en el 90’, nuevamente en ese minuto que da y quita la gloria, Van de Bleeckere demostró al orbe que el FCB no ganará nunca una Copa de Europa porque lo quiera un árbitro. Touré recibió el impacto en su cuerpo de un rechace a muy escasa distancia como para apreciar voluntariedad; la pelota quedó muerta a disposición de un Bojan encarado, que la colocó en la escuadra. El árbitro entendió que el balón había percutido en las manos de Touré y, temeroso de ir al calabozo a hacer compañía al pobre Ovrebo, cobró la falta. Eso fue definitivo.

Final y apoteosis para un equipo que defendió el único argumento que puede esgrimirse frente al fútbol en estado puro. El anti-fútbol (que no es hijo de Mourinho, aunque hoy sea quien le ponga cara) se impuso auspiciado por otro elemento patológico en este deporte, cual es la excesiva presión que acusa una sola persona –hoy vestida de amarillo- absolutamente decidida a evitar decisiones determinantes, como sin duda lo es cualquiera que se produzca en el último minuto.

Pep, su afición, y sus hombres defendieron al futbol frente a sus tradicionales enemigos y, como sólo ocurre con los que pelean causas hermosas, pasarán a la Historia aun perdiendo. El resto necesita la victoria para trascender y a veces ni siquiera así lo consiguen. La Copa de Europa está llena de campeones anónimos. Posiblemente este año sirva para añadir otro nombre a la lista de vencedores sin recuerdo.


Uno por Uno


Valdés: Valiente (9). No tuvo que trabajar, pero vivió en el alambre todo el segundo periodo.

Alves: Desfondado (7). No hubo huecos ni siquiera para el lateral más insistente del mundo.

Milito: Desorientado (6). Su extraña ubicación permitía alternar una defensa de tres con una de cuatro. La marcha de Motta permitió recuperar el dibujo tradicional.

Touré: Trabajador (7). Sin necesidades defensivas a causa del descarado repliegue italiano. Ensayó el disparo sin puntería.

Piqué: Estratosférico (10). Hay cosas que hace este hombre que no se le han visto a central alguno. El mejor.

Busquets: Gris (6). Salió programado para la batalla, pero hoy era día para hilar fino.

Xavi: Mágico (8). Si se abrían huecos los iba a ver él. Sirvió el pase a Piqué.

Keita: Decreciente (7). Sin batallas que librar. No alcanzó el remate y únicamente participó en la circulación.

Pedro: Veterano (7). Sin suerte en el remate, pero siempre se ofreció con peligro.

Messi: Eclipsado (7). Disparó con peligro y asistió magistralmente a Bojan en el remate de éste de cabeza. Parece atascado con Ibrahimovic.

Ibrahimovic: Decaído (6). Los dos partidos contra su ex equipo pueden acabar con él por lo que queda de temporada. A veces parecía ser un rival más.


Sustituciones

Maxwell: Profundo (7). Salió a hacer su trabajo cuando la variante Milito no era ya necesaria. Subió y apoyó la circulación.

Bojan: Eléctrico (7). No es su temporada. Hoy pudo reivindicarse pero ni la suerte ni el árbitro se lo permitieron.

Jeffren: Tardío (6). No era partido para progresar por banda pese al indiscutible talento del venezolano.

Pep Guardiola: Honrado (10). Nadie puede discutir que su nombre vaya por siempre asociado al futbol con mayúsculas. Si tienes que caer, que sea contra alguien que, por mucho que consiga, nunca será lo que tú ya eres. Gracias Pep por todo; por un año lleno de maravillas, de momentos mágicos y sobre todo, por hacer sentir a la afición el orgullo de sostener al mejor equipo del mundo sea cual sea el resultado final.

Ficha

FC Barcelona: Valdés; Alves, Milito (Maxwell, min. 46), Touré, Piqué; Keita, Xavi, Busquets (Jeffren min. 63); Messi, Ibrahimovic (Bojan, min. 63), Pedro.

FC Internazionale: Julio Cesar; Maicon, Chivu, Samuel, Lucio; Motta, Cambiasso, Zanetti, Sneijder (Muntari, min. 67); Eto’o (Mariga, min. 86), Milito (Córdoba, min. 81).

Goles

1-0 Piqué, min. 84.


Arbitro: F. de Bleeckere (Bel.) TR: Motta (2TA) TA: Pedro; Julio César, Chivu, Muntari. La sombra del absurdo arbitraje de Ovrebo pesará sobre el FCB durante mucho tiempo. Ni siquiera el desastre “Benquerença” animó al árbitro belga a deshacerse de los complejos causados por su colega noruego. Ni aún ver cómo rompían a Ibra la camiseta ante su presencia le llevó a cobrar un penal. La expulsión a Motta es lo mínimo que podía pedírsele.

Estadio: Nou Camp, 98.000 esp.

RESUMEN EN IMAGENES (Youtube):

http://www.youtube.com/watch?v=qOhKBhGZU7U

martes, 24 de noviembre de 2009

FCB 2 - FC Internazionale 0 (Liguilla Champions, 5º jornada 24-11-2009)


24-11-2009


Champions league, 5ª jornada


FCB 2 - FC INT 0



Resultado sobrio tras un primer periodo extraordinario, que sentenció virtualmente la clasificación para octavos de esta Champions. A ello contribuía el que la jornada empezara con una buena noticia, como lo era el empate entre el RK y el Dynamo Kyiv, lo que permitía al FCB alzarse al liderato de vencer al Inter. Así fue al final, y tras la quinta jornada el FCB descansa como primero del grupo en el que más puntos se han desperdiciado de todos los que concurren en este año por la Champions.


La formación inicial, como bien se suponía, no pudo incorporar a los dos delanteros más resolutivos de la plantilla culé, fiando el gol al renqueante Henry o al milagroso Pedro, que hoy volvió a echar mano de su talento. Por el contrario, el rival se plantaba con su once de gala, colocando en la punta a Milito, un delantero acostumbrado a la salida a la contra, de esos que normalmente hacen daño al FCB, asistido por un viejo conocido, Samuel Eto’o, cuyo papel hoy en día pasa por abrir huecos a la segunda línea. Hoy, sin embargo, cambiaron los papeles, y Samuel jugó más adelante.


El FCB planteó el partido sin banda derecha, colocando a Iniesta en paralelo junto a Xavi, y recibiendo ambos el apoyo de Busquets por detrás y de Keita por la izquierda. En esta banda, Abidal y Pedro intentaban tapar la posible progresión de Maicon, fiando al capitán y a un resurgido Piqué la contención de los dos puntas rivales, muy inclinados a practicar un futbol asociativo con sus mediocampistas, de toca y deja. En esta tarea destacó Milito, situándose Eto’o más arriba, con la responsabilidad de estirar a su equipo, faena en la que se enfrentó a una estrategia de achique de espacios, interesada en minimizar los efectos de las pérdidas de balón.


El partido de hoy en su primer periodo demostró que la concentración y el sacrificio pueden compensar los riesgos a que se enfrenta el juego ofensivo. EL FCB recogió muchos balones en la zona defensiva del Inter, tanto gracias a su presión como al poder intimidatorio del Estadi. Si a eso añadimos que hoy los habituales minutos prodigiosos -que suelen contenerse entre el 10 y el 20- arrojaron un balance productivo, poco más queda decir. Así, en el minuto 9, y tras un corner derivado de un robo de balón en la proximidad del área italiana, Henry peinó el balón hasta el segundo palo, donde un renacido –y bien acompañado- Piqué remataba sin la oposición de su marcador. A partir de ahí algunas oportunidades forjadas por un juego combinatorio que normalmente nacía en las botas de Xavi o Iniesta, encargados de conducir y conservar el balón a la búsqueda del espacio.


Pedro, quien no deja de sorprender en los partidos de alto voltaje, avisó en el 20 con una progresión por banda que no se materializó, al seleccionar mal el destinatario de un pase que parecía iba a ser de los llamados “de la muerte”. Sólo 5 minutos después, una incorporación de Alves por detrás de la defensa rival permitió que el tinerfeño hiciera más grande su leyenda, al recoger un centro pasado del brasileño mientras Henry arrastraba al eje Interista. Su remate entró botando entre las piernas de los centrales y el brazo del arquero. Un cuarto de partido y había llegado el gol de la tranquilidad.


Tras este, el Inter decidió ser más largo, manteniendo la línea de defensas en su sitio, para evitar balones a sus espaldas, y dando un paso adelante a partir de la línea de medio campo. Esto permitió al FCB darse un festín de pases limpios, en el que destacaron Xavi, Busquets, Iniesta y hasta Abidal. Esa mayor ambición interista no alcanzó más que forjar alguna jugada a balón parado y cierto peligro a causa de una imprecisión de Abidal, que cedió sobre Valdés en situación comprometida.


Ya en la segunda parte el partido no hizo más que confirmar la superioridad técnica del FCB sobre un Inter al que le falta sobriedad defensiva y talento en medio campo, déficit que no se compensa con una delantera productiva, generalmente muy alejada del área, ni con un extraordinario guardameta, que en la segunda parte conjuró dos goles cantados de Xavi, en un remate de cabeza al palo largo, y de Alves, quien colocó un disparo salvaje sobre el poste derecho.


Guardiola entendió que el segundo tiempo debía neutralizarse en previsión de lesiones o sorpresas innecesarias, por lo que limitó la ambición de sus jugadores. Fueron pasando los minutos sin jugadas trascedentes, con un Inter que agotó cambios hasta jugar con 4 delanteros (Ballotelli y Muntari se añadieron a los dos iniciales). Del principio al final Xavi e Iniesta controlaron el centro del campo, reduciendo a los de Jose a un conformismo que quizá le resulte peligroso, pues fiar la clasificación a una victoria frente al Rubin Kazan no es, hoy por hoy, un horizonte de lo más tranquilizador.


Por contraste, el FCB podría llegar a los octavos aun perdiendo en Ukrania, pero más justo será que, pese a los malos resultados ante el Kazan, consolide este liderazgo gracias a un resultado positivo frente al Dynamo, resolviendo así su trayectoria en un grupo lleno de sorpresas e incertidumbres.



Uno por Uno



Valdés: Serio. (7). Muy sereno en la combinación con sus defensas. Sólo alguna complicación tras recibir un pase peligroso de Abidal.


Alves: Poderoso (8). Tuvo que trabajarse todo el lateral derecho al carecer el FCB de atacante en esa zona. Por lo visto hoy mereció desbancar de su puesto a su compatriota Maicon, que le relega al banquillo en la canarinha.


Abidal: Trotón (7). Acabó pagando el esfuerzo de una reaparición precipitada. Mientras estuvo en el campo aportó buenos apoyos y dio una buena salida de balón desde la portería.


Puyol: Extraordinario (9). Hace mejor a Piqué e hizo desaparecer a Eto’o. Llegó a todos los cortes y tiró el fuera de juego con la precisión que se ha echado en falta en otras ocasiones. El mejor.


Piqué: Mejorado (7). Su gol llega en una jugada ensayada, pero a lo largo del partido demostró algo más que un acierto puntual. Al margen del algún descuido acompañó la progresión del medio del campo, evitando que el equipo se alargara y así el Inter pudiera infiltrarse entre líneas.


Busquets: Exquisito (8). Al papel de todocampista se le añadió un importante esfuerzo en el apoyo en corto. Creciente.


Xavi: Estelar (9). Junto con Iniesta aportó posesión, conducción y desplazamientos. Orientó siempre en una buena dirección y hasta llegó al remate. Nada que ver con el partido de BIlbao.


Keita: Apoyo (7). Era un partido en el que no iba a haber demasiada lotería en las áreas, con lo que sui papel iba a ser el de apoyar el juego de Iniesta y Xavi. Cerró espacios a Maicon y se multiplicó en las batallas en la zona ancha.


Pedro: Magnífico (9). Ya nadie puede dudar de su condición de 4º delantero, por delante de Bojan, y quizá hasta por delante de Henry, si se tiene a Iniesta como recambio del francés. No sólo llega al remate con eficacia, sino que apoya al centro del campo con criterio y tiene la valentía suficiente como para no achicarse ante a uno de los mejores laterales derechos del mundo


Henry: Eficaz (7). Intimidó a los dos centrales visitantes y hasta propició ambos goles, uno con una asistencia y el segundo con un movimiento que desconcertó a los defensas italianos. Le falta el premio del gol.


Iniesta: Omnipresente (9). Socio de Xavi desde el principio hasta el final. Condujo, conservó y hasta progresó. Tuvo que sufrir la violencia de Chivu, que no supo contenerlo de otra forma.



Sustituciones



Bojan: Oscuro (5). Cuando entró en el campo ya no había posibilidades de remate. Dio descanso a Pedro.


Maxwell: S.C.: Entró por Abidal cuando el partido ya estaba resuelto.


Dos Santos S.C.: Cambio estratégico en el último minuto. No llegó a entrar en juego.



Pep Guardiola: Sobresaliente (10). Atenuó el miedo de la afición manteniendo la ilusión en cuanto a la presencia de Messi e Ibra, absolutamente impensable con la cabeza fría. Impulsó moralmente a un equipo trabajador, que supo combinar el talento de los jugones con la contundencia de un defensa seria y bien pertrechada. Su estrategia de achique hizo desaparecer el juego entre líneas de los puntas lombardos. Es seguro que Puyol le hará reflexionar sobre la presencia del capitán en todos los partidos importantes que aguardan al equipo esta temporada.



Ficha


FCBarcelona: Valdés; Alves, Abidal (Maxwell, min. 88), Puyol, Piqué; Busquets, Xavi, Keita; Pedro (Bojan, min. 85), Henry, Iniesta (Dos Santos, min. 94).


FCInternazionale: Julio Cesar; Maicon, Chivu, Lucio, Samuel; Motta, Zanetti, Stankovic (Ballotelli, min. 70), Cambiasso (Muntari, min. 4 6); Eto’o, Milito (Quaresma, min. 80).


Goles

1-0 Piqué, min. 9
2-0 Pedro, min. 25.

Arbitro: Massimo Busaka (Sui).TA: Puyol, Pedro; Motta, Chivu, Zanetti. Bien; pudo expulsar a Motta, cuya obsesión por los tobillos ajenos no ha decaído un ápice. Sobrio; no sancionó con penalti una acción dudosa de Alves sobre Eto’o.


Estadio: Nou Camp, 93.500 esp.


Resumen en imágenes (Youtube):



miércoles, 23 de septiembre de 2009

Eto'o demanda al Barça


El ex jugador del Barça, Samuel Eto'o, muy querido por la mayoria de culés, ha presentado una demanda contra el FC Barcelona. El jugador reclama 3 millones de euros. Un 15 % por ciento de su fichaje por el Inter (recordemos que oficialmente asciende a 20 millones de euros).


Parecia que todo había vuelto a la normalidad, que Eto'o estaba feliz en Milán, ya no pensaba tocar más los ****** al Barça... Pero se ha visto que el camerunés no olvida que salió del Barça por la puerta de atrás.

Como va a reaccionar el público del Camp Nou en el partido FC Barcelona- Inter de Milán?

IMAGEN: PUBLICO.ES

miércoles, 16 de septiembre de 2009

FC Internazionale 0 - FCB 0 (UEFA Champions League. Liguilla 16-9-2009)



16-9-2009
UEFA Champions League

FC Internazionale Milano 0 – FCB 0






Empate en el partido inaugural de la Champions, en un encuentro condicionado por las precauciones, no en vano, el debut del FCB en la Champions 2009/10 como campeón se producía en el terreno de uno de los aspirantes más serios, dirigido además por el entrenador más temido, y comandado por uno de los goleadores más efectivos de la historia de la Liga en general y del FCB en particular. Lugar poco propicio, por tanto, para mantener una buena racha que, Gamper aparte, arrancaba en la temporada anterior.

El FCB puso en liza su once titular, únicamente condicionada por la baja federativa de Chygrynskiy y el aún insuficiente estado de forma de Iniesta y Márquez. Enfrente toda una batería de jugadores competitivos, sintonizados en la onda de un entrenador ganador y arropados por un banquillo que bien podía proporcionar 5 o 6 titulares al equipo inicial sin que llegara a notarse la diferencia. Ahí estaban los Toldo, Cambiasso, Balotelli, Córdoba, Vieira o Stankovich.

Pero Mourinho no tenía hoy los hombres ha otras veces ha podido disponer contra el FCB, por lo que era imposible someter la salida del balón a una presión criminal. En su lugar se limitaba a dificultar los apoyos de Touré con Valdés, y a retrasarse con prudencia a medida que el FCB organizaba su ataque, empleando los cortes de balón para lanzar a sus delanteros (Milito) o propiciar jugadas en solitario (Maicon) y, en alguna ocasión, construir algo de juego en la línea de tres cuartos; una de ellas terminó con un disparo de Schneider.

Los primeros minutos arrojaron un balance esperanzador; a base de juego directo, Zlatan pudo disponer de tres oportunidades, dos de ellas clarísimas en uno contra uno frente al portero. El Inter contestaba con jugadas heroicas, con un Maicon demasiado suelto, quizá beneficiado por enfrentarse al lado menos defensivo del FCB (Henry, Keita). A pesar de ello, y a medida que avanzaban los minutos, el Inter fue mostrando una preferencia cada vez mayor por el juego al contragolpe, retrasando su línea lo suficiente como para disponer esa tela de araña donde deberían enredarse los pases de Xavi o Touré.

La franja central de la primera parte aportó una especie de intercambio de golpes en cuanto a oportunidades, que se decanto ligeramente a favor de los locales. Fue un momento en el que apareció Milito por la izquierda y Maicon por la derecha. Eto’o se limitó a intentar abrir agujeros.

Una vez detectó el FCB el plan del Inter, decidió por combinar juego directo con movimiento de balón, alcanzando en la franja que va desde el minuto 35 al final varias oportunidades claras, similares a las de los primeros instantes. Hay que destacar a Alves, a Touré y especialmente a Messi, tanto en sus asistencias como en sus jugadas individuales, una de ellas culminada con un disparo por el pico del área que Julio César desvió a corner. Pudo adelantarse el FCB en una jugada combinada que resuelve Henry tras pase de Keita, quien, en mejor posición, prefirió dejar a quien venía de cara.

Lo mejor de esta primera parte estuvo en la solvencia defensiva de Piqué, la aportación de Alves a su carril, la fuerza de Touré en la conducción y las internadas de Messi. Poca circulación, por tanto, y mucha voluntad. O lo que es lo mismo, un cierto grado de prudencia seguramente necesario ante un Inter bien dotado para el ataque.

A pesar de lo sucedido antes del descanso, la segunda parte puso de manifiesto las importantes diferencias que existen hoy por hoy entre ambos equipos. El FCB se animó a poner en macha un circuito amplio de movimiento de balón que fue arrinconando al Inter en su área. Las líneas defensivas y de ataque interistas se separaron cada vez más, hasta el punto de que el único argumento de los locales consistía en lanzamientos largos hacia Milito y, más tarde, sobre su sustituto, Balotelli.

Hubo oportunidades para abrir el marcador, pero el FCB se entretuvo algunas veces, otras no acertó a precisar y otras fue castigado por un arbitraje que no veía nada de lo que pudiera suceder en el área, donde los defensas interistas no dudaban en emplear cualquiera de sus extremidades para cortar las líneas de pase. La única que se atrevió a pitar fue de Zanetti, por supuesto fuera del área y en los minutos finales.

En esta fase del partido surgió Xavi como protagonista principal, eclipsando a un muy motivado Messi, demasiado obsesionado por hacer paredes con Ibra, a quien se le conocen todos los trucos por aquí. Touré supo barrer detrás del ataque culé, lo mismo que Keita, quien no pudo aportar en ataque demasiado, aparte de presencia y algún disparo mal atacado.

Los mejores momentos del juego blaugrana se produjeron a la hora del partido, con un Inter descosido, empeñado en cerrar agujeros en la zona central del ataque y conjurado para que pasara el tiempo sin desgracias. No se emplearon con una dureza excesiva, pero el resultado final de dos a uno en el cuadro de tarjetas demuestra que los arbitrajes UEFA no son favorables al estilo del FCB, cuyos jugadores sufren con estoicismo los palos del rival, al tiempo que comprueban cómo al final acaban viendo el mismo número de tarjetas, si no son más.

A la vista de lo sucedido, bien parecería que ambos rivales alcanzaran cierto acuerdo en repartirse los puntos, dejando el duelo dentro del grupo para los que deben disputarse contra los dos equipos del Este que completan el cuadro. El equipo que liderará el grupo saldrá del partido de Barcelona, si el Dinamo de Kiev no sorprende restando más puntos de los previstos.

El pacto conviene más al FCB, que es quien contará con el factor campo frente al Inter, pero también parece cierto que hoy pudo alcanzarse una saldo más positivo. Posiblemente se insistió demasiado sobre el eje, a lo que se añade que también hubo algo de mala suerte, sobre todo en las jugadas de uno contra uno de la primera parte.

En conclusión, partido para seguir confiando en el armazón del año pasado, y que deja como única sombra la prudencia de Pep a la hora de refrescar el equipo: sólo un cambio; ¿quizá exista demasiada diferencia entre el banquillo y los titulares?.

Uno por Uno

Valdés: Serio (7). No tuvo el trabajo que uno puede imaginarse antes de jugar un partido en el Giusseppe Meazza. El que le tocó resolver lo superó sin problemas, destacando el disparo cruzado de Milito mediada la primea parte,

Alves: Correcaminos (7). Sin rival al que frenar se ocupó de dar salida al balón. Colocó centros en la primera parte y oxigenó el juego por su lado. Obliga al rival a tomar numerosas precauciones.

Abidal: Correcto (6). Asume su papel de lateral defensivo. Hoy no tenía nadie delante, pero se encargó de cerrar espacios con Piqué. Alguna subida testimonial.

Puyol: Sacrificado (7). Le tocó evitar el gol del morbo, lo cual consiguió sacando a Eto’o fuera del área. No cargó las tintas en el marcaje, que resultó bastante más higiénico de los que tenía que sufrir el camerunés cuando estuvo en Barcelona.

Piqué: Líder (8). Bien en el achique de balones altos, sobrio en el fuera de juego, y valiente con el desplazamiento. Corto en ataque, pues hubo poca oportunidad para la estrategia. Uno de los destacados de la primera parte.

Touré Yaya: Entonado (8). El sacrificio de Xavi, que volvió a verse anulado en la primera parte, le ha llevado a actuar de comodín, empelando su fuerza para dar salida en conducción incluso por banda. Debe precisar las cesiones a Victor, a quien complicó en alguna ocasión.

Xavi: Oculto (8). La irrupción de Xavi en el partido marca el inicio del mejor momento de juego del FCB. Esto sucede una vez el de Tarrasa comienza a ver despejadas las líneas de pase, lo que hoy no ocurrió hasta pasado el minuto 50 del partido. A partir de ahí organizó el rondo y presidió los ataques sobre la frontal. El mejor.

Keita: Luchador (6). Cortó balones, con falta o sin ella, de los pocos que el Inter pudo recuperar al FCB en la segunda parte. En la primera más oscuro. Tuvo su oportunidad en un disparo desde la frontal.

Messi: Dispuesto (7). Aunque puede decirse que se empeñó en entrar hasta dentro de la portería rival cogido de la mano con su nuevo socio, también fue el principal responsable de empujar la defensa del Inter hacia atrás, obligada a hacerse ayudas para detener el juego imprevisible del argentino. Sigue con su particular carrera hacia el balón de oro.

Ibrahimovich: Presente (7). Hoy no era un buen día para lucir todos sus atributos, ya que al igual que ocurre con Eto’o, sus rivales ya se saben gran parte de sus trucos. A pesar de este hándicap tuvo dos oportunidades clarísimas dentro del primer cuarto de hora.

Henry: Progresivo (6). Mejoró ostensiblemente su concurso cuando vio a Pedro calentar en banda. Empezó a encarar y a proporcionar huecos a los lanzadores. Sin suerte.

Sustituciones

Iniesta: Creciente (6). Partido de alta exigencia para un jugador que viene de una lesión importante. Apuntaló el sistema defensivo del Inter impidiendo su salida por banda.



Pep Guardiola: Sobrio (8). Sabía que era importante no perder, ya que a partir de este momento contaría con la ventaja del actor campo. Puede estar satisfecho con el movimiento de balón, así como por la creciente seguridad de su defensa. La cortedad de la plantilla quizá le lleve a reciclar a Maxwell a posiciones más adelantadas y alternar a Puyol con Abidal en el lateral izdo.

Ficha

FC Internazionale: Julio Cesar; Maicon, Chivu, Samuel, Lucio; Zanetti, Motta, Muntari (Stankovic, min. 62), Schneider (Santón, min. 79); Milito (Balotelli, min. 84), Eto’o.

FC Barcelona: Valdés; Alves, Abidal, Puyol, Piqué; Toure Yaya, Xavi, Keita; Messi, Ibrahimovic, Henry (Iniesta, min.76).

Arbitro: Wolgang Stark (ALE). Condescendiente con la contundencia Italiana, por otra parte limitada a Motta y, ante todo, en la primera parte. No quiso saber de nada de lo que pudiera suceder en el area. TA: Chivu, Touré, Henry. Arbitraje UEFA. Insuficiente.

Estadio: Giusseppe Meazza, 85.000 esp.

RESUMEN EN IMAGENES (Youtube):