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sábado, 11 de septiembre de 2010

FCB 0 - Hércules 2, Liga BBVA, 2ª jornada (11-9-2010)


11-9-2010

Liga BBVA, Jornada 2ª

FCB 0 – HER 2

La vieja pesadilla de 1997 volvió al Estadi, con un FCB quizá agotado de tanto viaje y convocatoria internacional, pero en modo alguno disculpado por encajar una derrota tan clara frente a un rival que acaba de ascender y de perder su primer partido en primera.

Revolución en el once para dar las primeras rotaciones de la temporada, así como, seguramente, enviar un mensaje tranquilizador al Jefecito, que no ha venido a Can Barça a ser uno más, como ya podíamos imaginar. Nueva oportunidad también para Bojan y descanso para Alves, dando la alternativa a Adriano ante su nueva afición.

El Hércules planteó su enfrentamiento con el líder muy seguro de sus posibilidades, dividiéndose en dos partes, una destinada a desbaratar el juego culé, basada en dos líneas paralelas, cercanas a Calatayud, con la intención ahogar sin faltas la circulación en la zona frontal. La otra, conformada por Drenthe, Valdez y Trezeguet, dispuesta al zarpazo a la contra, fiados a la pegada del francés, el sacrificio físico del paraguayo y la carrera del holandés.

El FCB acercó peligro a base de abrir el campo. Maxwell y Adriano pudieron asistir a Bojan en dos claras ocasiones, que el de Linyola desperdició. Hay que lamentar sobre todo la proporcionada por Maxwell, tras haber intentado hacer el gol de espuela a portero superado y dentro del área chica.

Messi comenzó como falso delantero centro para posteriormente ir retrasándose, no sólo para provocar el descosido del entramado alicantino, sino también para compensar la falta de imaginación de un medio campo, poderoso en la recuperación, pero ciego en la búsqueda de espacios. A Mascherano le sobra un segundo de posesión, por mucho que acepte el choque con mayor arrojo que Xavi, pero es que en esto del fútbol el contacto no siempre es lo más preferible.

No es que el Hércules inquietara, pero tuvo la suya en una falta lateral (es posible que el 75% de los goles que haya recibido el FCB de Guardiola traigan causa de un lance de estas características). Era el minuto 26 y Drenthe proyectó un balón suave sobre la frontal, tocado por Abel Aguilar hacia la pequeña y remachado tras un rechace por Nelson Haedo Valdez, que se había partido el pecho uniendo la división defensiva con el ataque de su equipo. Nada preocupante en apariencia, pues la acción fue aislada y no obedecía a un problema defensivo estructural.

De hecho, entre el 30 y el 35 se suceden varias oportunidades, siendo las más claras la de Villa (32’), que intenta ya desde el área colgar la pelota al poste contrario, y una de Piqué (34’) que, a pase de Adriano no ajusta su remate de cabeza desde el pico de la pequeña.

Desde ahí hasta el descanso poco más que añadir. Desaparición de Messi, Aporte nulo de Bojan y destellos de Iniesta, muy cerrado, y quizá demasiado sólo en la labor de creación.

El segundo tiempo confirmó las peores sospechas que podría uno forjar en esta pretemporada. Una, que Pep ha decidido dejar el equipo en manos de Messi (algo que quizá traiga cuenta de aquel 4-1 al Arsenal FC); dos, que no se fía de Bojan para asumir los grandes desafíos; y que Mascherano no tiene sitio en este equipo, si no es para defender un resultado favorable. Tanto el de Linyola como el Jefecito hacen decaer el balance global, y tan clara es la cosa que el propio Pep los sacó del campo en el 45’; una de las pocas veces en las que se atreve a tanto tras el descanso. Suele abrir los cambios a la hora del partido, pero hoy en el 61 ya había agotado los reservas.

La irrupción de Pedro, que permite alternativas con Iniesta, abrió una buena vía de entrada por el flanco izquierdo, pero ello era a costa de cargar la pierna mala del canario, que sólo coronó cuando buscó su perfil bueno. El resto de las veces acabó malgastando su ventaja con centros planos fáciles para el portero. Villa podía jugar de 9, pero el guaje es más peligroso si disfruta de espacios largos sufriendo mucho si tiene que luchar con márgenes estrechos. La falta de inspiración de los lanzadores (Iniesta y Xavi no ajustaron sus puntos de mira) y el solvente desempeño posicional de los centrales Abel Paz y Palmarot tuvieron mucha culpa de lo sucedido con el asturiano.

Las oportunidades de los dos primeros minutos tras la reanudación, propiciadas por Pedro, resultaron un espejismo, deshecho una vez se demostró que el FCB sólo quería jugar hacia delante y no había estimado las posibilidades ofensivas del rival. Valdés pudo comprobar cómo en este horrible segundo periodo sus oponentes le asediaban a la contra, llegando a boca de gol hasta en 4 ocasiones. El de L'Hospi conjuró dos muy claras (una gloriosa en el 88'), viendo como salía fuera otra. La cuarta fue la que significó el definitivo hundimiento del equipo, un gol a la hora del partido, logrado por un jugador que poco después salía del campo al límite de sus fuerzas.

Todo empezó con una pérdida de balón en la zona de medio campo. Thiago Gomes toma la espalda teórica de Maxwell, que ni siquiera se encontraba por ahí, apura con absoluta comodidad y ve como entra la segunda línea con Nelson Haedo Valdez abriendo el mismo centro de la grande. El pase medido permitió al paraguayo escoger el ángulo largo y batir sin remedio al mejor hoy en las filas culés.

A partir de ahí histeria, desconcierto, continuos cambios de planes y, en suma, absoluta falta de confianza. Un equipo desconocido, vulnerable, desesperado, entregado a la milagrería del genio o a las heroicidades de Piqué -otra vez descalabrado-, y siempre protegido –hasta cierto punto- por la agilidad de Víctor. Del resto mejor ni hablar.

Ah; sólo quiero recordar algo. Primer partido atascado, primera derrota. Yo ya empiezo a echar de menos a Ibrahimovic.

Uno por Uno

Valdés: Estratosférico (9). No cabe el diez pues sería poco menos que un sarcasmo, pero si el equipo tuvo alguna posibilidad fue gracias a él. El mejor.

Adriano: Insistente (6). Un buen imitador de Alves, con recursos técnicos apreciables, pero peor centrador.

Maxwell: Extraño (5). Bien en el primer periodo y desubicado en la segunda parte. Me temo que pronto volveremos a ver a Abidal a su puesto.

Abidal: Perdido (5). Insistimos en lo que ya se dijo después del partido de Santander, sus desajustes con Piqué son evidentes. Intenta tapar la banda y desarma el eje.

Piqué: Suicida (6). Lo intenta todo; se vuelca por hacer que le funcione el invento a su maestro, pero hoy sólo consiguió llevarse un buen trompazo.

Mascherano: Raro (4). No la pierde y si es necesario se zampa una amarilla en el 20’ para dejar el mediocentro tocado para los restos. Con él Pep no probó la estrategia de incrustar al medio tapón en la línea de centrales.

Iniesta: Sólo (5). Abandonado en el primer tiempo en un centro del campo de músculo y relegado en la banda en la continuación.

Keita: Torpe (4). Su pelea no era necesaria ni fue efectiva contra un rival que no deseaba el choque. Se le desbordó tanto en el interior como en el medio centro, que es donde empezó tras el descanso.

Villa: Cegado (6). Partido similar al de Santander, aunque cuesta arriba. En el primer tiempo tuvo que soportar el capricho indecente de colocar al ensalzado Bojan en el centro del ataque. Luego, cuando las cosas se pusieron verdes se le echó a los leones.

Messi: Intermitente (6). Corre el peligro de convertirse en una especie de monologuista. Esto quiere decir que si empieza bien, se anima a colaborar, pero si las cosas se rompen, tiende al anonimato. Hoy pasó algo de esto.

Bojan: Nefasto (3). Minuto 8, portero batido e intento de espuela cuando con la puntera bastaba. Inaceptable en el 9 titular del FCB.

Sustituciones

Pedro: Comprometido (6). Volvió para romper la banda, pero hoy el marcador estaba en contra. No tuvo demasiadas opciones de perfilar su disparo. Hasta el minuto 80 Pep no se percató de que sus centros son mejores desde la derecha.

Xavi: Fundido (4). Hizo cosas que no le habíamos visto hacer nunca, hasta ceder una pelota de gol al rival. Está destrozado por tanta competición. Y Mascherano no tiene nivel ni para comprarle una botas de agua.

Alves: Voluntarioso (5). Más talentoso que Adriano, pero sin tiempo para quemar la hierba de su banda.


Pep Guardiola: Suspenso (3). Despreció de forma evidente al rival, sus cambios radicales al descanso lo demuestran. Ha mostrado una evidente desconfianza en Bojan al sacarlo del campo cuando el chico no había hecho nada más que lo que puede –frivolidades aparte-. Absolutamente insolvente con el marcador en contra. Ha mareado a sus pupilos con incesantes cambios de posición, amén de lanzarlos a un continuo ataque suicida que poco menos acaba con el equipo goleado en su casa por un recién ascendido. Esperamos que pronto se dé cuenta que esta en la edad de los ataques de entrenador.

Ficha

FC Barcelona: Valdés; Adriano (Alves, min. 61), Maxwell, Abidal, Piqué; Mascherano (Xavi, min. 46), Iniesta, Keita; Villa, Bojan (Pedro, min. 46), Messi.

Hércules CF: Calatayud; Cortés, Peña, Paz, Pamarot; Aguilar, Fritzler; Drenthe (Sendoa, min. 63), Thiago Gomes (Tote, min. 75), Valdez (Kiko Femenia) ; Trezeguet.

Goles

0-1 Valdez (min. 26).

0-2 Valdez (min. 61)

Arbitro: Velasco Carballo (Madr.). TA: Mascherano, Adriano; Drenthe, Trezeguet. Partido sin excesiva dureza ya que el rival prefirió resolver sus problemas a base de una buena organización táctica, encontrando en Guardiola un fabuloso aliado. Bien con las tarjetas, Adriano y Trezeguet podían haber ido fuera a poco que el colegiado se hubiera sentido un poco protagonista. Pudo perdonar al Jefecito su primera expulsión. Bien.

Estadio: Camp Nou, 80.000 esp.


sábado, 14 de agosto de 2010

Sevila CF 3 - FCB 1, Super Copa España, Ida (14-8-2010)

14-8-2010

Super Copa España, Ida

SEV 3 – FCB 1


Tenía hoy el FCB que cumplir con exigencias impropias del momento, y además en condiciones poco favorables, todo ello a costa de un calendario internacional que ya desde el inicio se ceba con la planificación deportiva azulgrana. Tampoco es que el rival se encontrara en una situación idónea, ya que este torneo, mucho más importante para el Sevilla si se atiende a las ocasiones en la que este club puede acceder a una final, se cruzaba con el menos significativo pero más trascendental cruce de la previa de Champions, en el que una derrota no significa el subcampeonato sino el perderse los ingresos de la más alta competición.

La alineación de salida del FCB había torturado las mentes de los comentaristas en las últimas semanas, como sin duda también entretendría a Pep y Tito hasta el último momento. Muchas eran las combinaciones, pero siempre y en todo caso la formación debía dar entrada a no menos de 4 jugadores debutantes en el equipo, con lo que ello supone de desafío en orden a lograr equilibrio dentro de la complicada máquina del juego culé.

Los finalmente elegidos poblaban todas las líneas a excepción de la delantera. Miño en la puerta, Sergi Gómez bajo el ala de Milito, y Oriol Romeu junto a Jonathan, ambos al cuidado de Seydou. A partir de ahí más normalidad; los laterales eran los titulares, con Alves y Abidal de nuevo juntos, Delante alguna variante, reeditando Maxwell la sorpresiva ubicación estrenada contra el Athletic Club el año pasado, y cerrándose la line-up con Bojan e Ibra, el tándem incompatible de final de temporada. Un equipo talentoso pero con evidentes fragilidades en la zona ancha, donde el Sevilla, precisamente, iba a acumular toda su apuesta. Sorprendía la ausencia de Adriano, pero parecía claro que Pep confiaba más en los automatismos de la cantera antes que en la solvencia y veteranía del brasileño.

Los locales salieron con una formación más reconocible, a salvo de la inestabilidad emocional de Luis Fabiano, que ya puede armarse de valor si se plantea un pulso con el patrón del club andaluz, mundialmente conocido por su firmeza en la negociación con quienes pretenden saquearle el vestuario. Así, Alvarez deseaba evitar fugas en el centro del campo, alineando dos pivotes defensivos (Romaric/Zokora) y tres medicampistas de proyección (Navas, Renato, Perotti), situando al ariete de la polémica como única punta a la espera de las asistencias procedentes del trío. El cierre a cargo de los 4 habituales, a excepción del nuevo fichaje Dabo.

El primer periodo puso encima de la mesa que las diferencias nominales podrían no ser tan acusadas en esta fase de la temporada, momento en el que las cualidades más definitorias del Sevilla CF (anticipación y choque) no están tan trabajadas. Parecía sin embargo, que el toque y el desmarque, así como las ayudas dentro del juego combinatorio, propias del FCB, no se resentían en la misma medida. Los 4 canteranos culés no dieron muestras de estar por debajo del grupo, si bien, los creadores destacaron más en los primeros 25 minutos y los defensores (Sergi y Miño) en la continuación. El partido se inició con un Sevilla abocado a la presión y pertrechado de tres lanzadores ofensivos (Navas, Perotti, Renato). Sin embargo, ni los centrales ni la zona de creación se amilanaron ante el desafío; derivaron hacia las bandas y abrieron protagonismo hacia el Par Abidal/Maxwell y en menor medida Alves/Bojan. Keita vigilaba cualquier fuga dentro de los procesos de despliegue/repliegue, ayudado en ocasiones por el propio Bojan y aun de Ibra.

Trascurridos veinte minutos de progresivo asentamiento, y justamente tras sacar de forma aseada una pelota desde la línea defensiva, la pelota se alojó en la banda izquierda, siendo conducida por Maxwell hasta apurar un centro sobre el punto de penalty donde apareció la bota de Ibra para desviar el cuero junto al corto. Era el minuto 21 y ese cero uno no aparecía en el guión de nadie, pero sí representaba con toda justicia la mayor presencia y aplomo de los azulgrana sobre el campo.

Encajado el gol, el Sevilla comenzó a acusar ansiedad, posiblemente confiado hasta el momento en que el rival no presentaría tanta resistencia. Comenzó a prodigarse en desplazamientos largos sobre las bandas, a la búsqueda de Perotti o Navas, y sólo en algún despiste de la pareja de centrales pudieron traer algún peligro. El juego de paredes en la línea de tres cuartos se conjuró por completo y los disparos desde la frontal que había ensayado Navas en alguna ocasión ya no encontraron hueco.

El arreón sevillano no tuvo demasiada continuidad desembocando en un desenlace plácido para el primer periodo, con juego repartido y sin incidencias. El FCB dispuso alguna oportunidad en la bota de Maxwell tras una asistencia en contra golpe de Dos Santos (33), pero también pudo empatar el Sevilla tras un centro desde la derecha al que no llegaron ni Renato ni Luis Fabiano (39).

Pero en la segunda parte cambio la historia. El Sevilla salió convencido de que si el título podía quedarse en casa era a base de creer en sus tradicionales argumentos. Se acercó al área a riesgo de algún contra golpe, pero el balance acabó decantándose a su favor.

Pep, quizá pensando que el trabajo más importante estaba hecho, dejó al equipo sin referencia ofensiva (52), colocando a Messi en tres cuartos, y atascando irremediablemente el juego hacia el centro, confiado en la habilidad del rosarino. A partir de ese momento, Bojan y Maxwell dejaron de aparecer si no fue por su cuenta y riesgo, ya que Leo sólo avanzaba en dirección al marco y sin atender lo que pasaba alrededor.

El declinar azulgrana comenzó a materializarse a la hora de partido. Los lanzamientos al desmarque de ruptura, inexistentes hasta ese momento, empezaron a dar problemas al eje, que había venido gestionando con tranquilidad la línea del fuera de juego. Sin embargo, ya en el 61, Luis Fabiano consiguió habilitarse a centro de Perotti y asentar su posición entre Sergio y Milito, para adentrarse en la grande y cruzar ante Miño, que la tuvo entre sus piernas. Empate y golpe psicológico.

El FCB parecía confiado en la bondad del marcador, pero el Sevilla no estaba por la labor de dejar las cosas así. Dio entrada a Negredo y Kanouté, y una vez conectaron ambos en el campo abrieron el segundo boquete en el marco de un Miño tristemente vendido. Esta vez fue una pelota proyectada sobre la banda derecha, que toma la espalda de Abidal, y donde Negredo progresa centrando al punto de penalty, donde Kanouté acomoda la pelota al largo y por arriba. Minuto 73, llegaba el 2-1 y con él una sensación de total desconcierto en las filas del FCB.

Por si las cosas no eran ya suficientemente complicadas, Pep resolvió un cambio extraño, retirando a Milito y dando entrada a Adriano. El brasileño no mejoró la salida de balón en banda aunque posiblemente sí cerró el camino a Negredo; el problema es que ello fue a costa de descomponer el eje. Justo en la siguiente jugada, escasos segundos después, desplaza el Sevilla una pelota a la banda izquierda de su ataque, allí combinan Navas y Perotti hasta que el argentino envía un centro sobre el palo corto donde aparece Kanouté sólo entre Sergio y Abidal. Así quedó establecido el 3-1 definitivo.

Era el minuto 82 y aún se adivinaban 10 minutos en los que la brecha podría agigantarse. El Sevilla dudaba entre rematar a un rival descompuesto o tomar precauciones ante posibles desgracias, decántandose progresivamente hacia la segunda opción, lo que dio tiempo al FCB a volver a asentar su medio centro, ya con Thiago en el campo, y crear jugadas de peligro mediante juego colectivo. De esta suerte Messi, Bojan y Keita dispararon sobre puerta en situaciones definidas, sobre todo la del primero, que envió alta una pelota desde dentro del área y bien encarado (87).

En definitiva, dos partidos en uno, de lo que sólo se salva el buen desempeño colectivo mostrado en el primer periodo y el gol de Ibra. Para olvidar, la opción de Messi como terminal del juego ofensivo y las maniobras sobre el eje de la defensa. Mirando al lado bueno, en el Estadi se verá un partido con alicientes y otros actores principales, pero se ha perdido una gran oportunidad de dar un espaldarazo a los jugadores considerados suplentes, hoy protagonistas.

Uno por Uno

Miño: Sereno (7). Supo administrar decisiones en al circulación y conjuró alguna oportunidad clara de gol. Vendido en el resto del partido.

Alves: Esforzado (6). Se trataba de sostener un equipo hecho a base de juventud y ello obligaba a Alves a una aportación añadida. Brillante en la primera parte pero desorientado en el caos de la segunda.

Abidal: Bajo (5). Defensivamente desbordado tanto en la banda como en el central. No completó el partido pese a un inicio prometedor.

Sergi Gómez: Nervioso (6). Le tocó la más fea, como lo fue el asumir el puesto más comprometido del equipo. Aun así Pep lo mantuvo todo el partido. Mejor habría sido no perturbarle con el cambio de pareja en los compases finales.

Milito: Irregular (5). Bien al principio pero lento al final. Acabó siendo reemplazado cuando el partido se puso cuesta arriba para los centrales.

Jonathan: Frágil (6). Perdió al choque todo lo que pudo ganar a base de imitar a su maestro Xavi. Aportó una asistencia de mérito a Maxwell pero no está para sostener al equipo.

Oriol Romeu: Despistado (6). Buenos apoyos y ayudas en el primer tiempo y desorientación y anonimato en la continuación.

Keita: Impotente (7). Muchos costurones que cerrar, aún así fue de los mejores del partido.

Maxwell: Extraño (6). Activo en la primera parte, pudo marcar de haber tenido algo de precisión. Pero perjudicado por la entrada de Messi.

Bojan: Cegado (6). Poco compatible con Ibra y aun menos con un Messi empeñado en hacer la suya. Buscó la pelota lejos de su sitio para al menos ayudar al conjunto.


Ibrahimovic: Centrado (7).
Su juego fue el de siempre, abrió una lata difícil de perforar y fijó la línea de contención sevillana algunos metros más atrás que lo hiciera Messi. El mejor. Pep sabrá qué tiene contra él.

Sustituciones

Messi: Individualista (5). Su talento no justifica actuaciones como la de hoy. Conviene que se olvide del Mundial cuanto antes.

Thiago: Templado (6). Mejoró a Jonathan en todos los aspectos. Más firme y con mejor visión.

Adriano: Intrascendente (4). Aunque cerró las entradas por su banda demostró carencias ofensivas que lo sitúan por debajo del plantel.

Pep Guardiola: Raro (6). Es el primer día del año, ha tenido que dedicar la pretemporada a improvisar un equipo y además se medía contra un rival en su salsa que debe asumir una previa de champions esta semana. A partir de ahí algunos interrogantes, como la preferencia de Jonathan por Thiago, el cambio de centrales en plena verbena sevillana o la descomposición ofensiva a causa de la inclusión de Messi a modo de embudo cuando Ibra había empezado con buen pie. Ojalá en Barcelona nos calle la boca, como ha hecho otras veces.

Ficha

Sevila CF: Palop; Dabo, Konko, Escudé, Fazio; Perotti, Romaric (Cigarini, min. 46), Zokora, Navas; Renato (Kanouté, min. 64), Luis Fabiano (Negredo, min. 71).

FC Barcelona: Miño; Alves, Abidal, Milito (Adriano, min. 82), Sergi Gómez; Jonathan (Thiago, min. 66), Keita, Oriol Romeu; Maxwell, Bojan, Ibrahimovic (Messi, min. 52).

Gol

0-1 Ibrahimovic, min. 21.

1-1 Luis Fabiano, min. 62

2-1 Kanouté, min. 73.

3-1 Kanouté, min. 82.

Arbitro: Muñiz Fernández (Ast.). TA: Zokora, Dabo, Cigarini; Alves. Sin problemas en las áreas y bien en el fuera de juego. Partido blando y sin fricciones. Notable.

Estadio: Sánchez Pizjuán, 32.000 esp.

RESUMEN EN IMAGENES (Youtube):





domingo, 14 de febrero de 2010

ATM 2 - FCB 1 (Liga BBVA, 22ª jornada, 14-2-2010)



14-2-2010

Liga BBVA, 22º jornada

ATM 2 - FCB 1

Primera derrota en la primera de las grandes ocasiones presupuestadas por el Real para dar caza al líder, al combinarse la entidad del rival de los culés con la insólita acumulación de lesiones y bajas sobre la línea defensiva. Aún así, el equipo que salió al Manzanares conjugaba 8 titulares, dos habituales de las últimas citas (Maxwell y Milito) y el recurso de urgencia, Jeffren, que reaparecía en una demarcación traumática para él, tal y como quedo demostrado en la ida de la Copa ante un rival de 2ª B.

El Atlético como siempre salía dotado de sus delanteros escalonados, sus puñales por banda, una defensa discutida y un medio del campo irregular. Quizá últimamente crecido por el éxito copero, pero sin ofrecer solvencia ante su público. Pese a ello, los precedentes no eran demasiado halagüeños para los visitantes, una sola victoria en los últimos 7 años; y fue ese cero seis que envió al niño Torres a Liverpool.

La primera parte respondió a lo que suele ser el clásico. Aunque el FCB no compuso su mejor presencia y padeció lo indecible a causa de la dureza del terreno, el Atlético siguió demostrando que juegue quien juegue siempre basará su apuesta en una defensa comprometida, un lanzador eficiente y un punta matador. El primer gol de los colchoneros respondió a ese perfil, tras un fallo imposible de Xavi -lesionado también hoy-, que cede en horizontal y propicia una conducción de Reyes absurdamente tolerada por Busquets, que pudo hacerle falta. El andaluz habilitó a Forlán, preparado para cruzar al largo sin que Valdés pudiera hacer nada. Era el minuto 8. Nada más comenzar el partido, Keita había dejado el terreno por un tirón que puede apartarle 3 jornadas, Champions incluida.

El gol creó inseguridad en un equipo que no empezaba perdiendo en Liga en lo que va de temporada, lo que propició una fase de extraordinario peligro, siempre determinada por fallos en la circulación de los que derivaba un contragolpe. En el 17, Kun decide habilitar cuando lo suyo era castigar a Valdés y permitió a Puyol resolver el problema. Y en el 22, tras una falta al mismo Kun sobre el pico de la grande, Simao marca el golazo que cualquier jugador desea hacer a su ex equipo. El tiro, al largo y con suficiente altura, resultó imparable para Valdés. Sería el gol de la victoria.

El segundo gol lanzó a los culés a tumba abierta, pese a los continuos resbalones, y dio las claves para atajar la fórmula mágica del Atlético. Debía ajustarse el marcaje sobre Reyes, que danzaba en tierra de nadie aprovechando la menor vocación defensiva de Xavi e Iniesta y, por supuesto, buscarse jugadas más definidas. No se consiguió ninguna de ambas cosas, pero aun y a pesar de ello, en un córner, Zlatan rompió su racha negativa. Aprovechó una prolongación accidental desde el primer palo y remató franco por alto, resbalón incluido. El FCB volvía a estar en el partido.

Pedro aportaba conducciones muy peligrosas de fuera a dentro y Messi obligaba a recular a la defensa Atlética, pero ni Xavi ni Inesta se encontraban cómodos. Sólo el manchego, a base de habilidad y milagrería consiguió forzar alguna jugada de peligro, pero sin la claridad suficiente como para producir el gol. Zlatan en el 32 y Messi en el minuto siguiente, con disparos que finalizaban acciones personales, pudieron inquietar a De Gea, pero siempre a suficiente distancia como para permitir al cancerbero dar la respuesta adecuada.

La segunda parte certificó la sospecha que se masticaba a lo largo del partido. El ATM no quería más que tender sus trampas en el medio del campo, e incluso Quique ordenó a sus delanteros retrasarse sobre sus lanzadores para compactar sus líneas. El modelo iba a funcionar al menos para provocar cortocircuitos en al red que organizan normalmente Xavi, Iniesta, Messi e Ibra, obligando al FCB a bombardear la espalda de los defensas, estrategia que dio algunos frutos en los primeros minutos de la reanudación. De hecho, en la secuencia que trascurre del 54 al 56 bien pudo cambiar el signo del partido, pero ni Ibra pudo resolver ante la portería por la interposición en dos ocasiones del colombiano Perea, ni Sergio pudo aprovechar un balón llovido desde el medio del campo.

Tras ese espejismo, el partido acabó por disolverse en un quiero y no puedo por parte del FCB -bastante desacertado en sus virtudes habituales- y el desgaste progresivo de los motivados jugadores atléticos. Sólo cabe resaltar el debut de Bartra, que cerró la puerta por la que amenazaba entrar Simao, o la seguridad de Milito y Puyol como tándem defensivo.

A partir de ahí malas noticias. Busquets se complicó en no pocas ocasiones, cuando suele ser el rey del juego sencillo; Xavi firmó el peor partido de la temporada y acabó encaminado a la enfermería, Iniesta desapareció en un mar de piernas rojiblancas y Messi no tuvo demasiada suerte en sus apuestas personales. Ibra no participó en una circulación casi inexistente y su aportación como ariete fue muy limitada a causa de la acertada administración del fuera de juego por parte de la defensa atlética.

Derrota justa en un partido incómodo, tras una semana llena de accidentes, que sólo podía terminar con un par de nuevas lesiones. Ahora a recuperarse moralmente con dos partidos consecutivos en casa contra rivales flojos, ello tras la salida a Stuttgart, en la primera eliminatoria de Champions.

Uno por Uno

Valdés: Salvador (8). Si el FCB pudo contarla a lo largo de todo el partido fue gracias a que salvó todos los mano a mano con el Kun, y no fueron pocos. El mejor.

Jeffren: Esforzado (6). Fue amonestado, como en León, por jugarse el pelo en un frente para el que está menos dotado. Pep lo sacó del infierno cuando Simao empezaba a probarlo.

Maxwell: Alocado (6). Hizo de lateral, de interior y de hombre de apoyos. Detectó problemas en la circulación y se implicó, pero quiso afrontar demasiadas responsabilidades.

Puyol: Muralla (8). Siempre da la cara y consigue sorprender con recursos imposibles, al borde del milagro. Pese a la derrota fue de los mejores.

Milito: Ascendente (7). Creciente y siempre sacrificado. Está en camino de volver a ser el Milito que justificó su salto a la élite del fútbol español.

Busquets: Complicado (5). Se enturbió en jugadas de excesivo compromiso, justo de las que necesitaba el rival para crear peligro de la nada.

Xavi: Precipitado (6). No fue su día. Fallos en la entrega y prisas. Toca reflexionar.

Keita: Desafortunado (S.C.). No duró más de dos minutos sobre el campo. Este ecuador de la temporada está abarrotando la enfermería.

Messi: Aislado (7). Se entretuvo en batallas a veces imposible, pero aportó ese añadido que sólo puede dar él. No alcanzó el gol por poco en dos ocasiones, una en cada tiempo.

Ibrahimovic: Cegado (6). Marcó en una jugada de oportunista y pudo empatar en otra muy típica de su repertorio. Su juego se ahogó en la segunda parte.

Iniesta: Descendente (6). El plan inicial era destinarlo a abrir el campo por banda y acabó implicado en la batalla del centro del campo. Oxigenó, como siempre, pero fue intrascendente en ataque.

Sustituciones

Pedro: Luchador (6). De más a menos. Progresaba de fuera a dentro y buscó los balones sobre la defensa del ATM. No tuvo suerte en el pase ni alcanzó el remate.

Bartra: Seguro (6). Muy tranquilo pese a que el Atlético amenazaba con cebarse sobre su banda; enseguida demostró que ese camino no era el más sencillo.

Bojan: Frenado. (5) Tomó la banda y no llegó a desbordar ante un rival ya cerrado. No había espacios para el desborde por banda, al menos no en la izquierda.


Pep Guardiola: Derrotado (6). Semana horrible, llena de contratiempos a medio plazo y que se cierra con una derrota predecible. Acertó sacrificando el lateral y manteniendo todo lo que podía funcionar, pero su equipo se congeló de medio campo hacia delante. Un par de nuevas bajas de esas que escuecen y que obligará a dar minutos a Pedro o quien sabe si a retomar la confianza en Henry.

Ficha

C. Atlético de Madrid: De Gea; Ujfalusi, Antonio López, Domínguez, Perea; Tiago Assuçao; Simao, Reyes (Valera, min. 86), Forlán (Jurado, min. 81); Kun Agüero (Ibrahima, min. 92).

FC Barcelona: Valdés; Jeffren (Bartra, min. 60), Maxwell, Milito, Puyol; Busquets, Xavi (Bojan, min. 77), Keita (Pedro, min. 7); Messi, Ibrahimovic, Iniesta.


Arbitro: Iturralde González (Viz). TA: Simao, Tiago; Jeffren, Maxwell, Busquets, Puyol, Ibrahimovic. Bien en líneas generales, auxiliado sin errores. Sólo se le puede imputar una más que posible cesión de Antonio López a su arquero.

Estadio: Vicente Calderón, 55.000 esp.

RESUMEN EN IMAGENES (Youtube):



martes, 5 de enero de 2010

FCB 1 - SEVILLA CF 2 (Copa del rey, Octavos, ida, 5-1-2010)




5-1-2010

Copa del rey, 0ctavos final (ida)

FCB 1 – Sevilla CF 2

Segunda derrota del año en el estreno de verdad dentro de la competición del KO. Si el Rubin Kazan venció en un partido atascado y lleno de desgracias, el Sevilla CF se anotó el triunfo en una contienda desbocada en la que el clásico control de pelota culé desapareció casi por completo, diluido en jugadas de talento y conducciones más o menos productivas.

Guardiola, decidido a demostrar su confianza en la plantilla, y quizá estimulado por las bajas del rival en su línea delantera, se atrevió a colocar en liza un once sorprendente, sostenido por un eje inédito y hasta podríamos afirmar que imprevisible, como lo es el formado por el resucitado Milito y el desorientado Chygrynskiy. La verdad es que si había que morirse de razones o de sinrazones, hoy era la ocasión, y el ukranio no podrá decir que el mister no le ha demostrado toda su confianza.

A las novedades se le añadían Thiago -el hijo de Mazinho (que cubría la baja de Xavi)- y Bojan, que sustituía por fin a Henry, permitiendo la presencia de Pedro en el once. Era extraña también, aunque razonable a la vista de los estragos que causa la Copa Africa, la presencia de Márquez en el puesto de organizador. El resto de la line-up lo componía un once previsible, considerando la condición de Maxwell y Pinto como jugadores de refresco destinados a dar descanso a los titulares en este mes de enero.

Con tales efectivos el FCB se aferró a tres elementos. En primer lugar, la solidez de su eje central, reforzado con un tercer efectivo (Márquez), más preocupado de atemorizar a los llegadores sevillistas que de armar juego ofensivo. En segundo lugar, las triangulaciones por los interiores auspiciadas tanto por Iniesta como por un sorprendente Thiago, cuyo talento y seguridad impactaron en el Estadi. Y finalmente, las diabluras de un reaparecido Messi, al que el esquema le concedía libertad para transitar por el balcón del área desde cualquier punto de partida.

El partido era asimismo todo un desafío para Bojan que, por primera vez, se enfrentaba a un partido de alta exigencia rodeado de jugadores en situación parecida a la suya. El balance no fue satisfactorio, aunque justo sea reconocer que la pelota no asomaba sobre la zona central ni se le sirvieron balones al espacio.

El Sevilla, por su parte, confiaba en su achique de espacios más que en la presión. Palop no llegó sin embargo a sufrir unos contra uno, siendo inquietado únicamente por una jugada individual de Messi en el 9’, que se desplazó de fuera a dentro y castigó sobre el palo largo, encontrándose con el guante derecho del meta. En el 21’ volvió el Rosarino a intentarlo, esta vez tentando a la suerte con un disparo sin ángulo y enroscado que percutió en la escuadra corta. Todo el Estadi, incluido el portero, esperaba el centro.

Los mejores momentos del visitante llegaron entre el 25 y el 35, determinados por una evidente incapacidad del FCB para congelar la pelota en su poder. La ausencia de especialistas como Sergio y Xavi debilitaba al FCB en esa tarea. El juego defensivo pesaba sobre la anticipación de Milito, la fortaleza de Chygrynskiy y el acierto (no en todas ocasiones) de Alves con la administración del off-side.

Aunque pudo haber algún gol, ninguno de los dos equipos porfió lo suficiente como para alcanzar el resultado. Los últimos momentos del primer periodo se echaron a perder por la interminable lesión de Navas, que estuvo intentando mantenerse en el campo a instancias de su entrenador a pesar de los dolores que sentía en su espalda tras un choque con Thiago.

La segunda parte puso en claro las intuiciones de la primera. El Sevilla sólo podía basar su argumentario en las imprecisiones defensivas culés, y estos debían reconstituir su escenario habitual para conseguir plantar batalla en su propio estadio.

Ya en el 52, Renato se plantó frente a Pinto y no resolvió gracias al acierto del gaditano, que tapó cualquier camino a la puerta. Parecía que el partido se iba a diluir en un toma y daca, y así fue. La debilidad barcelonista en la gobernanza del balón, así como los huecos que deja en torno a sí el inaceptable Chygrynskiy, propiciaron una presencia continua del equipo sevillista en las zonas peligrosas. Perotti y Capel se hicieron dueños de sus bandas y generaron ocasiones entre el minuto 60 y el 75.

En ese periodo ocurrió todo, o al menos se produjeron las incidencias el marcador. La fiesta comienza con un ingreso de Perotti por su banda, que desborda a Alves y centra a la frontal de la chica. En el punto caliente, el ukranio peleaba con Romaric mal posicionado, lo que llevó a Maxwell a salir de su sitio, dejando una bolsa vacía detrás en la que se metió Capel. Este no tuvo más que buscar el ángulo para batir a Pinto.

Nuevo ataque del Sevilla en el 62 con balón colgado en el segundo palo que salva Maxwell cuando Escudé y Capel se apretaban a remachar el segundo gol. En pleno desbarajuste, y ya convencido de la intrascendencia del experimento, Pep se decidió a darle forma al equipo, que sólo pudo funcionar a pleno rendimiento con el lastre del 0-1. Ya en el 70 estaban dentro Busquets y Xavi, y justo en ese momento Bojan encontró la puerta en una jugada similar a la del gol sevillista. Perez Burrull abortó el desenlace amparado en un forcejeo de Ibra y Konko. Lástima para el canterano, que podría haber anotado en un día importante.

Pero la recomposición debía dar sus frutos, y en el 73 un renacido Márquez desplazó al hueco y encontró a Zlatan, que en un lance típico de ariete a la italiana desbordó la salida de Palop y terminó cerrando su ángulo con un disparo cruzado.

Aún estaba el Estadi celebrando el gol cuando Chygrynskiy decidió dar una nueva muestra de insolvencia. Perdió el contacto con Capel y comenzó a hacer una falta inocente a dos metros del área, estirando la camiseta de su rival, quien, nada más puso los dos pies en área acusó el forcejeo y cayó con todo. El penalty era poco discutible y aunque Pinto puso sobre el tapete todos sus trucos psicológicos, Negredo aseguró un disparo a palo cruzado absolutamente imparable.

Con el 1-2 se sucedieron oportunidades sólo a favor del FCB, que confirmaba la mayor prestancia de su alineación. En el 78 fue Xavi quien disparó desde el balcón del área tras recibir un pase de Busquets. La pelota sale rozando el largo. La mayor chance llega en una habilitación de Sergio a Messi, que no marca sólo ante Palop por pura mala suerte . Ya al final, Chygrynskiy pudo dar con la portería en una falta llovida desde el lateral. Habría tenido gracia que el ukranio empatara después de haber firmado una segunda parte indigna de un jugador de primera división.

La salida del atolladero en el Pizjuán, donde el Sevilla esperará muy junto y el FCB deberá ir a marcar dos goles. Cuando el mejor equipo del mundo está en competición nada está decidido, pero la eliminatoria sólo podrá voltearse con una alineación similar a la que ha acabado hoy.

En el lado positivo el crecimiento de Bojan y Márquez. En el negativo, la insistencia en el envío de balones frontales sobre el área cuando el rival defendía con todos. Y definitivamente, la urgentísima necesidad de olvidarse de los 25 millones de euros sacrificados por Chygrynskiy, que ya ha demostrado su absoluta incapacidad para aportar algo positivo no ya en este equipo, sino en cualquiera de los que conforman la Liga española.

Uno por Uno

Pinto: Entregado (6). Vendido en ambos goles. Evitó otro que pudo abrir el marcador.

Alves: Luchador (6). La presencia de tres centrales parecía darle alas a la progresión por su banda, pero ni trianguló ni centro con tino. Se le anuló justamente un gol logrado tras un desmarque de ruptura.

Maxwell: Hiperactivo (5). Aportó alguna subida interesante y cerró algunos agujeros importantes. Compartir zona con Chygrynskiy es hoy por hoy una de las peores tareas que se pueden encargar a un defensa.

Chygrynskiy: Nefasto (0). Mostró todas las delicias de su repertorio, algunas incluso desconocidas, como dar un pase al árbitro cuando tenía diez metros libres delante de él. Lo peor, sin duda el haber participado en los dos goles del rival.

Milito: Comprometido (6). Sólo pudo resistir la primera parte, pero se anticipó a Navas aun a base de salir de la cueva. Si se recupera será un gran fichaje de invierno.

Márquez: Entonado (7). Cerró el centro en la primera parte y dio una impecable salida al balón en la segunda. Enorme asistencia a Ibra en el gol.

Thiago: Frío (6). Comenzó con gran protagonismo haciendo de su zona un espacio controlado por el equipo. No aportó profundidad pero si control.

Iniesta: Trabajador (8). Asistió, aunque sin suerte, condujo sin fortuna y desdobló el campo ocupando variadas posiciones desde el interior al exterior del ataque. Mantuvo al Sevilla preocupado durante una buena parte del encuentro. El mejor.

Messi: Desafortunado (7). En la primera parte tuvo sus oportunidades, pero la mejor llegó con el 1-2. Jugó como media punta, liberado de obligaciones tácticas, pero ayudó en la recuperación y se implicó en la pelea por el empate.

Bojan: Frustrado (6). En la primera parte no disfrutó de asistencias, pese a que el Sevilla jugaba junto y dejaba metros detrás. En la segunda marcó un gol de oportunista, absurdamente anulado por cierto.

Pedro: Gris (5). Alguna pincelada pero sin crear peligro. Cedió su puesto en el descanso, como siempre que hay que cambiar sobre la marcha.

Sustituciones

Ibrahimovic: Resolutivo (7). Marcó un gol que está sólo al alcance de delanteros de su envergadura y talento. Sorprendió su suplencia cuando el domingo no puede jugar por acumulación.

Busquets: Ordenador (7). Retomó la sustancia del juego barcelonista y reconstituyó la circulación en muy poco tiempo.

Xavi: Ambicioso (7). Mejoró a Thiago llegando sobre el área. Poco tiempo para cambiar las cosas.

Pep Guardiola: Generoso. (7). A nadie se le escapa que Pep necesita abrir juego a su fondo de armario. El equipo que salió hoy competía consigo mismo y murió por sus propios errores defensivos. La reconstitución de la formación más competitiva ya en el último cuarto de hora dio frutos inmediatos, lo que cargará de motivos a quienes critiquen estas rotaciones. Debe estar pasándolas moradas a cuenta de Chygrynskiy.

Ficha

FCBarcelona: Pinto; Alves, Maxwell, Milito (Busquets, min. 65), Chygrynskiy; Márquez, Thiago (Xavi, min. 70), Iniesta; Messi, Bojan, Pedro (Ibrahimovic, min. 46).

Sevilla CF: Palop; Konko, Navarro, Escudé, Dragutinovic; Lolo (Duscher, min. 82), Romaric; Navas (Renato, min. 46), Perotti, Capel; Koné (Negredo, min. 67).

Goles

0-1 Capel, min. 59.

1-1 Ibrahimovic, min. 73.

1-2 Negredo (pen.), min. 75.


Arbitro: Pérez Burrull (Cant.). TA: Thiago, Márquez, Milito, Chygrynskiy, Maxwell, Bojan; Escudé, Fernando Navarro, Lolo, Palop. Muchas tarjetas, y quizá se quedó corto en la primera parte al no castigar alguna entrada a Messi. Tomó protagonismo a partir del 70 para anular un gol a Bojan por una falta imperceptible de Ibra. Mal.

Estadio: Camp Nou, 48.000 esp.

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